Archivos por categoría: Verbos

09 oct

¿Introducir en o introducir a?

El consejo del viernes

Al usar ciertos verbos, es frecuente vacilar a la hora de decidir entre una preposición u otra en su construcción. El verbo introducir, por ejemplo, suele provocar este tipo de dudas: ¿introducir en o introducir a? Habitualmente se construye con la preposición en (introducir en + sintagma nominal): Continuar leyendo

17 oct

¿Rayar o rallar?

El consejo del viernes

Con el sentido de ‘molestar, perturbar’ o ‘enloquecer, obsesionarse’ debemos utilizar la forma «rayar(se)»: «Deja ya de rayarme con el tema de Luis. Se ha acabado y punto» o «Estoy muy rayada porque su teléfono lleva días sin dar señal. ¡Espero que esté bien!». Este uso del verbo «rayar(se)» es propio del lenguaje coloquial y juvenil. Continuar leyendo

26 sep

Insistir

El consejo del viernes

Insistir en es la construcción adecuada y no insistir que: «Insisto en que vengas a mi fiesta, ¡no puedes faltar!». Si se omite la preposición en, se estaría ante un caso de queísmo. Continuar leyendo

19 sep

Postureo

El consejo del viernes

Postureo y posturear son neologismos bien formados: «Hacer como que escribes cosas importantes en tu Mac mientras te tomas un Mocha Frappuccino en el Starbucks es un buen ejemplo de postureo». Continuar leyendo

11 abr

¿Me hace reír o me hace de reír?

El consejo del viernes

Cuando el verbo hacer tiene un valor causativo, debe ir seguido por un infinitivo o por una oración introducida por la conjunción que y un verbo personal: «Óscar nos hace reír/hace que nos riamos».

Solo el verbo rogar acepta la preposición de en este tipo de construcciones: «Patricia siempre se hace rogar/de rogar».

¡Buen fin de semana!

04 abr

¿Aprieto o apreto? ¿Denuesta o denosta?

El consejo del viernes

El cambio entre vocal simple y diptongo en los verbos irregulares que tienen alternancia vocálica o-ue (denostar, contar) o e-ie (apretar, fregar) depende del acento.

Si la sílaba está acentuada, llevará diptongo:
— Pedro denuesta todo lo que sea diferente.
— ¡Cuéntame un cuento, abuela!
— Estas sandalias me aprietan.
— ¿Cada cuánto friegas el suelo?
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